13 de octubre de 2015

El enamorado

El asco es personal
mierda y oro posan bien
cambian roles al instante
de cliente y prostituta.

El asco es subjetivo.

Vomitándome a mi mismo
me busco una vez más.

Soy la bilis mas viscosa
saboreándome al espejo
como a un rancio caramelo.

Allí te veo, allí te vi
siempre rojo, siempre feo
nunca libre, nunca fijo
siempre cambia, nunca es.

Esa masa paranoica
que se ablanda y pegotea
eternamente cruda
es tan mía como tuya
es tan mía como ajena.

Cuando llegue a entenderlo
cuando sepa donde está
desde el fondo del océano
hasta el hielo de Plutón
retumbará infinito
el orgasmo de mi ascenso.